Hey oh let's go!

18 oct. 2012

Frágil, no tocar.

Soy como una muñeca, con mis rulos largos intactos, mis grandes ojos, mi pequeña boca y una inexpresiva mueca en mi cara. Encerrada en mi caja intocable, como si nunca hubiese vivido en el exterior, pero mis ojos lo vieron todo, vieron todas esas cosas que me llenan de felicidad, y todo lo que oscurece mi diminuto mundo. Tan frágil  como si cualquier contacto con otro me fuera a romper, pero es solo mi miedo. Mi miedo domina mi caja de cartón, es eso que me impide salir al exterior. Todos somos pequeños muñecos de porcelana, todos empezamos así  encerrados y salimos en busca de esa felicidad, corriendo el riesgo de rompernos, de perder algo, de terminar hechos trizas ¿Porque arriesgamos tanto? Ese es el precio de la felicidad en estado puro, por la cual permanecemos toda nuestra vida buscando, arriesgando todo lo que somos, lo que tenemos y caminando afuera, como pequeños muñecos frágiles, llenos de vida, en busca de libertad.



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